Gonzoul fue el penúltimo en subir al escenario de Casa Apaño, acompañado por Miguel Palma. Lo presentaron como un artista distinto, con una puesta en escena íntima, poética y directa. Apenas tomó el micrófono, conectó con el público desde lo simple, lo sincero y lo que “salga del corazón”, como dijo al presentarse.
Lo suyo es una mezcla de música, palabra hablada y momentos inesperados. Como cuando una tórtola cayó en medio del show, se paseó entre el público y se convirtió, sin querer, en parte de la escena. “Fue performance natural”, bromeó alguien. Pero esa mezcla de fragilidad y sorpresa define bien lo que Gonzoul dejó esa tarde: una música que no grita, pero resuena.
🚶 Quiero: buscando una señal
La primera canción del set fue Quiero, una canción que parece escrita desde un paseo interior, desde esa necesidad de encontrar sentido.
“Quiero buscar dentro de mi alma una señal.”
Con versos suaves pero insistentes, Gonzoul invitó a detenerse, respirar y buscar luces en lo cotidiano. Una especie de mantra personal y colectivo que abrió su presentación con calma y presencia.
🎼 This Melody: razón, emoción y memoria
Luego vino This Melody, una canción hablada-cantada que mezcla reflexión con pulso urbano.
“Paso a paso, bien y lento, se armaron firmes estos cimientos. Atento siempre a lo que siento.”
En This Melody, su voz se vuelve casi un relato, que habla del perdón, la infancia, la necesidad de armar cimientos nuevos. Fue uno de los momentos más introspectivos del show.
⏱️ Es así / 10 segundos: cuando el tiempo se detiene
A mitad del set, Gonzoul interpretó un mix entre Es así y 10 segundos, dos canciones que hablan del apuro, la presión y la posibilidad de elegir un camino propio.
“Solo en 10 segundos se para todo el mundo. El aire se espesa, el alma trata de salir.”
Las letras cargadas de imágenes dieron paso a un momento muy visual: justo mientras sonaba la canción, una tórtola bajó al escenario. Nadie sabía si era parte del show o un accidente poético. Gonzoul y Miguel siguieron tocando, y el público no dejó de mirar. Fue una escena tan absurda como mágica. Como dijo uno de los presentes: “Jamás visto en la historia de la televisión chilena”.
🌀 Penser: filosofía con ritmo
Luego vino Penser, el primer single de Gonzoul, compuesto hace más de 13 años. Una canción en francés-español que mezcla crítica social, poesía y aprendizaje.
“Si lo que hago ahora está mal, yo no lo sé. Ahora sé que es tiempo de entender que tú tienes que prevalecer, my friend.”
En Penser hay mezcla de idiomas, de sonidos y de pensamientos. Un resumen de su estilo: introspectivo, nómade, y con un mensaje que no pretende convencer, pero sí compartir.
🌄 Saïan Supa Crew – KLR / Voy: el dolor también se transforma
Ya cerrando su presentación, Gonzoul interpretó una mezcla entre KLR de Saïan Supa Crew y su tema Voy, fusionando lo que duele con lo que impulsa. El set navegó entre frases intensas y melodías suaves, con versos que hablaban de sanar, crecer y no rendirse.
“Como en medio del desierto cae una tormenta y luego sale el sol. Comenzó a florecer.”
El público lo acompañó con palmas y emoción. La canción fue un recordatorio de que incluso lo difícil puede abrir paso a lo nuevo.
“Hoy ya sé que siempre puede mejorar. Que el tiempo y el amor te sanarán.”
🎙️ Rule My World: cierre con cover y mensaje
La última canción fue Rule My World, un cover de Kings of Convenience que Gonzoul hizo suyo. Con voz suave y minimalismo total, bajó las revoluciones y agradeció al público y a Apaño.
“Gracias por todo el arte que han compartido hoy día. Está muy bonita esta iniciativa.”
🎶 Gonzoul, o la ternura de resistir con una guitarra
Gonzoul no necesita ruido para emocionar. Su música camina lento, se queda. Con canciones que mezclan idiomas, reflexiones y emociones en bruto, dejó una marca única en Una Navidad en Resistencia. Y sí, también dejó la anécdota inolvidable de una tórtola que se robó el show… o tal vez solo quiso escuchar.
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