Ratalia llegó a Casa Apaño con guitarra, convicción y un setlist lleno de historias. Abrió el show con temas antiguos, como ella misma dijo: “Es bacán terminar el año así, solita como empecé”. Y aunque lo dijo con humildad, su presencia llenó el escenario. Fue un show potente, sin adornos, directo. Lo suyo no es la pose, es la voz. Y la usó para hablar de política, tristeza, rabia, pero también de ternura, amor libre y crítica social.
🧨 Siempre lo mismo: cuando cantar es desahogo
Comenzó fuerte, con la canción Siempre lo mismo, una radiografía a un país lleno de injusticias. En sus palabras:
“Con el tiempo me di cuenta que yo no pertenezco a ningún lugar… no me siento en casa sin mi guitarra, es la única arma que tengo para hoy.”
No se guardó nada. Habló de Víctor Jara, del femicidio, del abuso de poder, del arte censurado.
💔 Ya sé: estar rota también es resistir
La siguió Ya sé, una canción escrita desde la pena, pero con el corazón puesto en seguir adelante.
“Ya sé que estoy rota, ya sé que moriré, ya sé que no se nota cuánto lo pensé.”
La cantó con una mezcla de ternura y sinceridad brutal. “Lo que me mantiene acá es esto: la música y las pilsen con los amigos.” La gente la escuchó en silencio y luego coreó con ella:
“Estamos todes rotos y nos cuesta vivir… una pilsen en la calle con música pa morir.”
🕊️ Volar: una pausa para soñar
En medio de tanta intensidad, Volar trajo un momento más íntimo.
“Cuando ya no puedo ni cantar, cuando la patita no da más… cuando el cielo se me pone gris, cuando ya no quiero estar aquí.”
La canción, que solo está en el disco físico, fue un pequeño respiro en el setlist. “No sé si esto es para ti o para mí… pero quiero volar.”
🎙️ Eso no es blues, mamita: respuesta a los puristas
Uno de los momentos más comentados fue su interpretación de Eso no es blues, mamita, una respuesta afilada a quienes han querido decirle cómo sonar:
“Una p****** chica con una guitarra barata que dice cualquier hueá… que suena mejor que tú.”
Con ironía, habló del machismo en el blues y del ninguneo que ha vivido en la escena. Pero no se achicó.
💘Las Cosas Claras
Siguió con Las cosas claras, un tema sobre el amor libre, los vínculos sin culpa, y las cicatrices del pasado:
“No es amor si siente que pesa. No es amor si hay que jurar. No es amor, solo son promesas.”
La canción mezcla versos hablados con rap y melodías suaves. Fue coreada con fuerza por el público.
“Me voy lejos, pero me llevo tu voz, tu olor y nada más…”
🔥 Nunca fue así: cotidianidad con rabia
El cierre fue con Nunca fue así, una canción que aborda el acoso callejero, la violencia estructural y el hartazgo:
“Y es fácil culpar al otro que fijarse uno en sí. Siempre miran para el lado, nunca te fijó en ti.”
Fue potente, clara y sin anestesia. “Disculpen por ser sincera, pero ya me arté”, dijo antes de terminar. Y nadie se quedó indiferente.
🎄 Una pascuera sin filtro
Además, Ratalia improvisó un “villancico anticorporativo” que terminó en una versión libre de Caballito negro, con armónica, carcajadas y letras sin censura:
“Pero mira cómo beben los cabros en el río… si no hay ni río.”
“Gracias por apañar hoy día… estos espacios son fundamentales para la comunidad.”
— Ratalia
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