Una Navidad en Resistencia

Cuando una casa se convierte en comunidad

“No lo promocionamos como inauguración, pero eso era…”

El 21 y 22 de diciembre del año pasado no fue una Navidad común. Lo que ocurrió en Casa Apaño fue una inauguración simbólica y real: el nacimiento del espacio físico de Feria Apaño. Pero más que una feria o evento con temática navideña, se gestó una campaña con sentido:
Una Navidad en Resistencia, una forma de reapropiarse de las fiestas desde el afecto, lo local y lo colectivo.

Durante esos dos días, pasaron muchas cosas: llegaron Los Recuperadores, Ruta Protege, la Roxy, Cata Ink haciendo tatuajes, Laura (hija de Rodney) vendiendo galletas, Hatu con sus libros, y una exposición de las obras de Elías Solar. Hubo música, talleres, cápsulas audiovisuales y una comunidad que se fue formando a medida que avanzaban las horas.

🌱 De Halloween a diciembre: el origen de la campaña

La idea nació en septiembre y tomó forma en noviembre. No era solo un evento, era una campaña contra el consumismo desmedido. La consigna fue clara: regalar afecto, compartir oficios y visibilizar lo local.

“La idea era inaugurar el espacio… pero nunca lo dijimos así. Hicimos un video con la máscara del mono y el Rodney de pascuero. Fue nuestro delirio colectivo”, dijo Camilo entre risas.

La gráfica, creada por Daniela, mostraba a un pascuero rebelde con tatuajes, traje de baño rojo y el puño en alto. Lo acompañaba un misterioso mono corpóreo sin explicación, pero con total aceptación.

Fotografia del Taller de Lettering con @fluirdepinceles

🧶 Talleres que armaron comunidad

Antes del evento principal, se realizaron talleres que no solo fueron educativos, sino también espacios de encuentro:

Algunos días hubo doble jornada de talleres, y aunque en varios hubo pocos inscritos, el espíritu fue claro: la experiencia valía igual.

🎶 La música también fue resistencia

El escenario de Casa Apaño fue pequeño, pero estuvo lleno de voces con contenido. La música no fue adorno: fue testimonio, fue política, fue cariño.

🎤 Flor Valenzuela

Abrió fuerte con “Mi abuela tiene miedo… por culpa del gobierno”. Luego vinieron canciones sobre amor, migración, sequía y luchas feministas. Cerró con gratitud y conexión:

“Gracias por venir, por apoyar. Infinitamente agradecida.”

📺 Revisa aquí su presentación

Spotify | Instagram

🌾 Elías Solar

Transformó su presentación en un viaje espiritual. Cantó sobre cuerpo, tierra y presencia.

“Cuando empecé a agradecer mi cuerpo, me cambió la vida.”

Cerró con Tierra era y La adorada era, en un momento lleno de calma y reflexión.

📺 Revisa aquí su presentación

Spotify | Instagram

Ratalia

Ruge, canta y no pide permiso. Habló de dictadura, de Víctor Jara, del machismo en la música. Cerró con Nunca fue así, sobre acoso y rabia contenida:

“Estamos todos rotos y nos cuesta vivir. Una pilsen en la calle como música, a morir.”

📺 Revisa aquí su presentación

Spotify | Instagram

🕊️ Gonzoul

Emotivo, honesto y acompañado por Miguel Palma. Tocó Penser, su primer single, y justo en medio del show, una tórtola cayó del cielo.

“Una performance natural”, dijeron. Cerró con ternura y música: Rule My World.

Revisa aquí su presentación

Spotify | Instagram

🎒 Nico Contreras
Narrador de lo íntimo, lo cotidiano, lo que duele y lo que sana. Tocó canciones como Fugaces, Ciencia Ficción y Marisol.
“Estas tardes me recuerdan esos días con aroma solar.”

Revisa aquí su presentación
Spotify | Instagram

🚲 Yolito Mestizo

Crudo y sincero. Abrió con El tren, una canción sobre salud mental y soledad. Le siguieron temas sobre el amor, la pérdida y el deseo de desaparecer, pero también de amar libremente.

“Todo lo que tengo es amor para ti.”

📺 Revisa aquí su presentación

Spotify | Instagram

🎹 El Hatu

Presentó una selección de canciones a piano, con sensibilidad y sencillez. Su show cerró la jornada de forma serena.

Instagram

🎧 Erictoff
Cantante y armonicista, fue también el encargado del sonido durante todo el evento. Además de su labor técnica, cerró la jornada con una presentación acústica, donde mezcló voz y armónica en canciones íntimas junto a su característico estilo relajado.
Spotify | Instagram

👂 Operativos y alianzas con sentido

Además de la música y los talleres, hubo acciones sociales que materializaron la idea de comunidad:

  • Oído Feliz (Florencia Valenzuela) realizó un operativo auditivo gratuito, atendiendo a cerca de 15 personas durante todo el día. https://www.instagram.com/oidofeliz/ 
  • Charla Victor de TuHoney quien compartió su experiencia como apicultor local, hablando sobre el trabajo con las abejas, la importancia de la miel pura, y cómo su proyecto nace del respeto por la naturaleza. Revisa su charla pinchando aquí
  • Ruta Protege participó con un stand informativo y grabó una cápsula sobre su trabajo con personas en situación de calle.
    https://www.instagram.com/rutaprotegerancagua/ 
  • Días después, salimos junto a Ruta Protege a realizar ruta para repartir regalos navideños.

“Fue fuerte. Había lugares donde nunca pensé que vivía gente”, dijo Rodney.

Refiriéndose a la salida con ruta protege.

🖼️ Cápsulas, gráficas y estética desde lo que hay

«Fue una precariedad creativa” – Cuenta Camilo

Además de lo presencial, Una Navidad en Resistencia también se vivió en formato digital. A lo largo de diciembre, fuimos compartiendo en redes sociales una serie de cápsulas audiovisuales grabadas en Casa Apaño, donde artistas, emprendedorxs y vecinxs respondieron una pregunta simple pero poderosa:
¿Qué significa resistir la Navidad?

Las respuestas fueron tan diversas como quienes las dieron: desde relatos sobre la presión del consumo hasta reflexiones sobre memoria, territorio y crianza. Cada cápsula fue una pequeña ventana a la vida de alguien que está buscando hacer las cosas con otro ritmo.

El diseño visual de la campaña no se fue por lo obvio. Le dijimos que no al verde pino y al dorado de retail. La gráfica —hecha completamente en casa— se armó con los colores propios de Apaño y un ícono que se volvió inolvidable: un pascuero rebelde en traje de baño rojo, con tatuajes, puño en alto y cara de «no me vengan con cuentos».

Pero quizás lo más importante es cómo se hizo todo. No hubo presupuesto grande ni producción profesional. Hubo ingenio, ganas y colaboración.

“Todo fue hecho con lo que teníamos. Incluso usamos la caja de luz de serigrafía como luminaria en la barra. Y colgamos el televisor para la charla de Victor de TuHoney con alambre. «Fue una precariedad creativa”, cuenta Camilo entre risas.

En el fondo, Una Navidad en Resistencia fue eso: una invitación a que la belleza no está en lo perfecto, sino en lo que tiene sentido.

<<  volver al inicio